jueves, 30 de enero de 2014

" Del onomástico "





Pasan los años sobre nuestras  espaldas
tal cual las olas lo hacen  en las costas.
Y los días de infantes
se nos van vertiginosos, en instantes.



Porque los tiempos son así:
Se van con la promesa de no volver.
No volver porque el porvenir lo arrojó,
el viento y la era se lo llevó.



Perdemos años de vida
pero  estamos ganando pericia
porque en la vida, para ganar algo
es preciso el sacrificio.



La existencia tiene muchos vaivenes
por ser la esencia de la misma.
Empero estamos en este mundo
para cumplir un cometido.



Somos como las flores:
Damos vida a nuestro entorno.
Pero llega  el momento
de marchitarse, de abandonar…
De dejar…de partir…



Esas remembranzas de la infancia,
aquéllas que nos ponen nostálgicos,
son el tesoro más preciado que poseemos.
Porque el recuerdo es el paso del tiempo
traído a la memoria para revivir viejas epopeyas.

Mario Polanco Santos
19 de enero de 2014
 
















jueves, 16 de enero de 2014

" En horas hábiles "

guardar silencio,
a veces debería guardar silencio.
callar lo que veo, lo que escucho,
voltear la cara y no darme cuenta.
volver a mis oídos ciegos y a mis manos mudas,
a mi lengua un trapo y a mi corazón de mármol.
tendría que atar mis pasos, quemar mis ojos;
pero resulta que no puedo,
no vivo por pasar el rato
ni acumulo ideas para ser más sabio,
ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo,
siempre a solas, bien alto.
 
peleo con algunos por lo que hago;
un día crecieron notas de mis dedos
y fueron otros los que las tocaron.
me propuse extrañar tan solo en un horario.
hablo de amor porque lo busco,
intento comprenderlo y no me es fácil,
evito la intelectualidad tanto como puedo
y me aburro como nunca con quien me toma por eso.
 
pasa que no estoy listo,
nunca estoy listo
y todo me sorprende,
y todo me provoca.
me extrañan tanto los aplausos
como los abucheos.
yo no espero otra cosa que no sea entendimiento,
dejar una semilla curiosa que germine con el tiempo.
pasa que no estoy listo,
nunca estoy listo
y todo me sorprende,
y todo me provoca.
me extrañan tanto los aplausos
como los abucheos.
yo no espero otra cosa que no sea entendimiento,
dejar una semilla curiosa que germine con el tiempo.
 
estoy jugando, es cierto,
pero es que alguien se robó mi infancia cuando todavía era mía,
y no por eso crezco,
 
y no por eso grito,
grito porque me divierte ver saltar asustados a mis delirios.
a veces cuando salgo camino un largo rato
sin rumbo fijo, me detengo en los jardines,
me siento en las banquetas y fumo un poco
mientras escribo mentalmente cosas que luego me olvido.
 
esa es mi vida, cazar ideas,
soñar despierto y casi siempre hablar dormido,
y de vez en cuando,
cuando estoy de suerte,
hablar contigo.
 
Edel Juárez
 

jueves, 9 de enero de 2014

" Epitafio "


Aquí el valor de la española tierra,
aquí la flor de la francesa gente,
aquí quien concordó lo diferente,
de oliva coronando aquella guerra;
 


aquí en pequeño espacio veis se encierra
nuestro claro lucero de occidente;
aquí yace enterrada la excelente
causa que nuestro bien todo destierra.


Mirad quién es el mundo y su pujanza,
y cómo, de la más alegre vida,
la muerte lleva siempre la victoria;


también mirad la bienaventuranza
que goza nuestra reina esclarescida
en el eterno reino de la gloria.


Miguel de Cervantes Saavedra ( 1547- 1616 )

domingo, 3 de noviembre de 2013

" De mis nostalgias "

En estos tiempos de evocar
me siguen viniendo sus recuerdos
como quimeras en los cielos
Lugares de remembranzas
de tales estíos soleados
por el camino junto a ella
Adornados los horizontes
y tomándome de la mano
íbamos abriendo brecha
Jamás me soltó de la mano
ni al cruzar de esquina a esquina
de un lugar a otro
En veces veo su silueta
como caballos en el viento
como presencia que me cuida
que me mima con ese calor
que sólo la Abuela
puede traer en sus longevas manos...
Mario Polanco Santos
31 de octubre de 2013  
Evocando a la abuela que se nos fue, hace ya cuatro primaveras.

"Sol de Monterrey"

No cabe duda: de niño,
a mí me seguía el sol.


Andaba detrás de mí
como perrito faldero;
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.


Saltaba de patio en patio,
se revolcaba en mi alcoba.
Aún creo que algunas veces
lo espantaban con la escoba.
Y a la mañana siguiente,
ya estaba otra vez conmigo,
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.


El fuego de mayo
me armó caballero:
yo era el niño andante,
y el sol, mi escudero.


Todo el cielo era de añil; 
Toda la casa, de oro.
¡Cuánto sol se me metía
por los ojos!
Mar adentro de la frente,
a donde quiera que voy,
aunque haya nubes cerradas,
¡oh cuánto me pesa el sol!
¡Oh cuánto me duele adentro,
esa cisterna de sol
que viaja conmigo!


Yo no conocí en mi infancia
sombra, sino resolana.
Cada ventana era sol,
cada cuarto era ventanas.


Los corredores tendían
arcos de luz por la casa.
En los árboles ardían
las ascuas de las naranjas,
y la huerta en lumbre viva
se doraba.
Los pavos reales eran
parientes del sol. La garza
empezaba a llamear
a cada paso que daba.


Y a mí el sol me desvestía,
para pegarse conmigo,
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.


Cuando salí de mi casa
con mi bastón y mi hato,
le dije a mi corazón:
-¡Ya llevas sol para rato!-
Es tesoro y no se acaba:
no se me acaba y lo gasto.
Traigo tanto sol adentro
Que ya tanto sol me cansa.-
Yo no conocí en mi infancia
Sombra, sino resolana.


Alfonso Reyes ( 1889- 1959 )

domingo, 20 de octubre de 2013

" Quiero tenerte "

Pareciera que fue ayer, cuando chateamos por primera vez
pareciera que fue ayer, cuando me dijiste te quiero por primera vez
recuerdo los mails que dejaste en internet
como olvidar esas largas charlas por la red.
Pero ahora mi corazón te necesita cerca de mí
pero ahora mi obstinación, te pide a gritos me conocedas ese favor.
Quiero probar de tu miel;
quiero ver el fulgor de tu mirada, oh amor
quiero tocar tu cuerpo, sentir tus labios y conocer el matiz de tu mirada;
que sólo en mi mente puedo imaginar
cunado te he escrito con la esperanza de que un día
tu llegaras a mí.
Oh amor, ven y déjame conocerte para estrechar tu mano, y tocar tu suave piel;
oh amor, ven por favor, que si no vienes quién consolará a este pobre y exiliado corazón
oh amor, yo quisiera que estuviéramos juntos
para más allá del horizonte poder surcar los cielos, con completa libertad.

Mario Polanco Santos
09/ 11/ 11