domingo, 2 de julio de 2017

"LA CARTA QUE LE ESCRIBIÓ NIETZSCHE A LA MUJER QUE LE ROMPIÓ EL CORAZÓN"

Lou: 

Que yo sufra mucho carece de importancia comparado con el problema de que no seas capaz, mi querida Lou, de encontrarte a ti misma. Nunca he conocido una persona más pobre que tú: 

Ignorante pero con mucho ingenio

Capaz de aprovechar al máximo lo que conoce

Sin gusto, pero ignorante de esta carencia 

Sincera y justa en minucias, por tozudez en general 

En una escala mayor, en la actitud total hacia la vida: 

Insincera

Sin la menor sensibilidad para dar o recibir

Carente de espíritu e incapaz de amar

En efectos, siempre enferma y al borde de la locura

Sin agradecimiento, sin vergüenza hacia los benefactores...

En particular: 

Nada fiable

De mal comportamiento

Grosera en cuestiones de honor 

Un cerebro con incipientes indicios de alma

El carácter de un gato: un depredador disfrazado de animal doméstico 

Nobleza como reminiscencia del trato con personas más nobles 

Fuerte voluntad, pero no un gran objeto 

Sin diligencia ni pureza

Sensualidad cruelmente desplazada 

Egoísmo infantil como resultado de atrofia y retraso sexual 

Sin amor por las personas, pero enamorada de Dios

Con necesidad de expansión

Astuta, llena de autodominio ante la sexualidad masculina

Tuyo.

Friedrich Nietzsche. 

lunes, 3 de abril de 2017

"Utopías"

Ella dice que me ama
aunque no quiere que
yo sea el único hombre que
duerma en su cama.

Y yo me trago el
inmenso dolor
de no ser exclusivo
en su alma.

Cuando yo tomo su mano

En la calle
No me importa que hable de
Bosnia o tumor oriental.

Ni que sea terrorista
y se empeñe en hablarme en su
Lengua natal.

Ay amor, amor
ya yo he aprendido
a no hacerme tu marido
y aunque ni pueda ser tu novio
quiero tu amor a ´trois
y llévame por la izquierda
en este Temporal.

Ay amor, amor
si no eres mía
al menos dame Utopías
pásame tus causas perdidas
y como algo vital
sálvame de vez en cuando
de mi soledad,
sálvame de vez en cuando.

Aunque seas tan solitaria
tan sindicalista
yo te seguiré
en tu activismo ancestral
a esas manifestaciones
y te ayudaré a empapelar
La ciudad
Aunque seas feminista
y te gusten las Chicas
Nada va a impedirme.

Que te pueda amar
y hasta prometo
aprender de memoria
el libro de Simón Beaouvior

Ay amor, amor
ya yo he aprendido
A no hacerme tu marido
Y aunque ni pueda ser tu novio
quiero tu amor a´trois
y llévame por la izquierda
en este temporal

Ay amor, amor
si no eres mía
al menos dame utopías
pásame tus causas perdidas
y como algo vital
sálvame de vez en cuando
de mi soledad.

Sálvame de vez en cuando

Sálvame de vez en cuando
de mi soledad.

Alejandro Santiago. 



jueves, 19 de enero de 2017

"El último poema"

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.

Sería menos higiénico.
correría más riesgos, haría más viajes,
contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, atravesaría más ríos.
Iría a más lugares a donde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales
y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve minutos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida: sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iba a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un  paracaídas;
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera
y seguiría así hasta concluir el otoño.
Y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

Jorge Luis Borges.

martes, 27 de diciembre de 2016

"Mi Enfermedad"

Una vez más, el dolor tocó a mi puerta
se inmiscuyó en mi organismo y ahora yace en mí,
una vez más la angustia se apodera de mis sentidos,
la ansiedad por sanar invade mi débil cardio. 

La enfermedad que me invadió, 
se obsesionó del alma mía, soy su fiel compañero, 
ella, mi eterna acompañante gris, de mis nostalgias...

Tatuado en mi ser, sucumbo ante su voraz garra, 
eclipsado con sus trasnoches, ella está siempre allí...
sentada en mis píes descalzos, acariciándome la mejilla,
humedeciendo mis latidos...

A veces se marcha, deja sus maletas y se va para la obscuridad...
esto me torna risueño, de felicidad efímera...
Si ella se fuera, lo juro, no la extrañaría, 
tal maldita, tenebrosa, ella es signo de tribulación en mi ser.

Quizás me atrapó el padecimiento... 
tal cual secuestrador se enamora de la presa,
o estoy loco- cuerdo- paranoico- depresivo...
sólo sé que me sanaré, lo anhelo en verdad, en algún momento sucederá.


Anónimo.




sábado, 22 de octubre de 2016

"Perfección"

Maldita perspectiva tan pequeña
que se reduce al momento 
al espacio, único y eterno
donde tu inocencia te traiciona.

Aquel instante donde te equivocas, 
donde la frustración es tu amiga
y marcha con lentitud amarga
el arrepentimiento de tus pecados.

Pero sólo te queda levantar 
aquellos brazos que no lo saben todo
que deseos de experimentar 
también se manchan de lodo. 

Porque aunque te sientas culpable 
recuerda que todo somos en parte
de cada caída, fracaso y mal paso
de la soledad, el hambre y muerte
de este mundo. 

Gerardo Saucedo Alfaro. 
16-05-16


sábado, 17 de septiembre de 2016

"Vamos a guardar este día..."

Vamos a guardar este día
entre las horas, para siempre,
el cuarto a oscuras, 
debussy y la lluvia, 
tú a mi lado, descansando de amar.

Tu cabellera en que el humo de mi cigarrillo 
flotaba densamente, imantado, como una mano, 
acariciando.

Tu espalda como una llanura en el silencio
y el declive inmóvil de tu costado 
en que trataban de levantarse,
como de un sueño, mis besos. 

La atmósfera pesada
de encierro, de amor, de fatiga,
con tu corazón de virgen odiándome y odiándote. 

Todo ese malestar del sexo ahíto,
esa convalecencia en que nos buscaban los ojos
a través de la sombra para reconciliarnos.

Tu gesto de mujer de piedra,
última máscara en que a pesar de ti refugiabas,
domesticabas tu soledad. 

Los dos, nuevos en el alma, preguntando por qué. 
Y más tarde tu mano apretaba la mía,
cayéndose tu cabeza blandamente en mi pecho, 
y mis dedos diciéndole no sé qué cosas a tu cabello.

Vamos a guardar este día
entre las horas para siempre. 


Jaime Sabines Gutiérrez. 
(1926-1999)  

domingo, 28 de agosto de 2016

"LLUVIA"

Escribir un sueño, sin perder el horizonte
entre el sol y las colinas,
dejando atrás la amarga tierra,
el corazón roto, 
el viejo charco de recuerdos, 
el grito de un ¡te quiero!,
incomprendido. 

El dolor de un amor perdido
el beso inquieto, de entre bellos y varios labios
surcando un nuevo fruto, lejos de la tierra
conocida 
del sentimiento presente
al son de un oído digno, de un beso entero, 
de un cielo despierto, que limpie heridas
al estruendo alumbroso y libre, 
de un dulce, 
generoso, 
caprichoso amor. 


Susana Pérez Civil. 
España. 
25/08/2016. 



jueves, 7 de julio de 2016

“Augurio del encuentro“

Bajo los árboles, con el viento
entre las ramas, y los pájaros
acicalándole, he pensado en vos
estrella de la misma constelación.

Me he echado a idealizar
el mar a través de tu contorno, 
de la silueta celestial que llevas
en torno a tu esencia. 

Yo, soy el triste navío que va...
Tú, el claro de luna que se asoma...
Yo, un poema sin esencia...
Tú, la musa que le ha de dar cause a la historia...

Tan remota como los planetas
pero aledaña como el viento en las ramas
que tienden al vaivén de la flora, 
imprescindible como el sol a su planeta, tal cual la luna al lunático. 



Mario Polanco Santos
2014. 
A Mery Pinilla, bella jurista venezolana que, para mí, es un afán de vida. 



domingo, 5 de junio de 2016

"En Busca de una Palabra"

Recuerdas, el aroma de aquellas tardes,
jugando entre los niños, guardaba algún momento ajeno...
de tu silueta, para el insomnio buscando un verso,
que pudiera arrebatarte una sonrisa o un quizás...
tan sólo un quizás,  tan sólo un quizás, que conformará mi sed.

La lluvia: humedeciendo los recuerdos...
el tiempo había pasado, a píe de plomo y con tu vuelo...
hay mariposa diste vuelta ha buscar todo aquello, que perdiste en los cielos, la vida...
y te descubriste sola, y volando sin rumbo, ese rumbo que prometía llevarte a tu hogar...
con las alas de papel, con las alas de papel, pero tan lejos de mí, pero tan lejos de mí.

Hoy dime, hoy que estamos frente a frente, si he logrado convencerte, de volar junto a mí...
sí...yo te amo y tú me amas, entrégame una palabra que fecunde en tu corazón...
rompe esta presa, que divide este mar en dos, curiosamente en dos.

" En la vida: una gran constante es que es incierta,
algunos la planean, otros ni se inquietan...
diremos por aquí, por allá, por dónde ir...
mil caminos se habren desde nuestras pisadas, mil caminos,
unos amplios, otros cortos; pero casi siempre son indecifrables...
que mejor que la marcha se impregne en compañía de la verdad, del amor...
lo importante es seguir aunque uno se equivoque; porque de los errores se aprende; y
no decidir es estancarse, y estancarse es fracasar...
arriesgarse no significa ser estúpido; porque sí, el riesgo es una apuesta, pero también,
pese a que también se pierde: el mismo es un factor de vida. "

Hoy dime, hoy que estamos frente a frente, si he logrado convencerte, de volar junto a mí...
sí...yo te amo y tú me amas, entrégame una palabra que fecunde en tu corazón...
rompe esta presa, que divide nuestro mar en dos, curiosamente en dos...


Anónimo. 

domingo, 1 de mayo de 2016

"A una mujer que fue Turismo emocional"

Y así cayó la noche, sutil, de ese glorioso dos de junio
la hora no la recuerdo, sólo atesoraba en mí: júbilo
Yo pensaba, más bien, consideraba que sería un día más…
veinticuatro horas más que finalizarían en la rutina trillada.

Pero cronos, el dios del tiempo, dándome una extrañeza…
más bien, un gran presente de la noche con su séquito de astros.
Así llegabas tú-Mujer- a este corazón asolado, mermado de esperanza alguna
Oh mujer, irrumpes en el cardio mío, tal cual las olas a la arena. 

Sabes? existió un vacío colosal en este corazón.
Orificio que, errando, concebí se puede reparar con la sola razón,
Pero no; porque no hay mejor aliciente que el amor que da  sazón a la vida.
le da sentido a nuestra existencia el amor de eros para con el prójimo.

Tu mirada era indiferente, pasaba desapercibida hasta antes de esa noche
pero a partir de ella, fuiste parte de mi esencia, de los anhelos imprescindibles.
Mujer, mi deidad. ¿Por qué has surgido dentro de mi corazón y  alma?
Sabrás que: te vi llegar y me estremecí; hoy encuentro tu corazón y me doy a él…

Fuiste a partir de este instante, para mí, lo que para el quijote es dulcinea…
encuadras, sobremanera, en la mujer que he estado buscando tenazmente.
Sólo ocupaba afianzarme a ti, con la fuerza del amor, contigo mujercita…
Tuviste, en ese entonces, mujer de mis desvelos, atado tu corazón al mío…

En aquellos días, de dicha, sólo guardaba para ti las caricias, los besos…
Nunca pensé transformarme en un escritor de idilios, sino hasta que te hallé:
Allí estabas tú-cariño mío- callada, siempre linda; esperando, en adviento, por mí.
El destino nos ha reunido, como hojas que el viento ha atraído.


Mario Polanco Santos
 20/06/15




martes, 22 de marzo de 2016

"SONETO XXI"

Mora Amor en los ojos de mí amada
por lo cual cuanto mira se ennoblece.
Aquel a quien saluda se estremece:
todo mortal le lanza su mirada.

Si ella baja la faz, el todo es nada,
el ánimo en quejumbre desmerece,
muere soberbia, cólera perece.
¡Oh mujeres, le cumple ser loada!

Toda humildad y toda dulcedumbre
nace oyendo su voz pura y afable. 
Dichoso el hombre que la vio primero. 

Cuando sonríe-que su boca es lumbre-
se magnífica y hácese inefable
porque es algo divino y hechicero. 

Dante Alighieri.



domingo, 21 de febrero de 2016

"Ahora que la vida"

Ahora que la vida nos arranca la colcha
ahora, perdido e hipocondríaco, 
que ya no duermo de un tirón, 
que la noche es un rumor lejano de risas
meciendo la cortina como bandera blanca. 

Ahora que agradezco los jazmines
en el pingüino con agua, sobre el mantel manchado,
ahora que me duele la cabeza
y regañamos a nuestros viejos con achaques
-no te cuidas como debes-
y resulta más difícil sacar bajo la piel
la astilla de la última noche de hoguera.

Ahora que necesitamos excusas para emborracharnos,
que te miras por más tiempo en los espejos,
que no marcamos ya goles con la mano,
ahora que la duda no te ofende,
que la noche es un rumor... Ya lo dijimos. 

ISMAEL SERRANO.
Cantautor y poeta español. 


sábado, 2 de enero de 2016

“A ti Mayra: mujer del enigma”

De tarde en tarde, tú: la mujer que capta,
que atrapa las miradas, porque ser apta,
no cabe duda, virtud tuya es, sobremanera.

Mayra mujer del silencio, lúcida Mayra…

De anochecer en anochecer, tengo por oficio:
descifrar esas miradas, esas sonrisas que me son de beneficio.
Tales son como el alba en la ventana,
como el sol a raya, en alta mar...
Son el principio y el efecto naciente…

De un “hola”, distante, en cada saludo...
En cada mirada de hito en hito, para contigo:
uno construye descifrando, por ser un lunático, tu esencia de mujer,
que por mera complacencia, hace las veces de amanecer en el noctámbulo anochecer…
Sabiendo que no quiero mirar marchita tu mirada.

La juventud, frescura de tu mirar, en gran medida, se ha tornado
inevitablemente, en mi arte de interpretación, mi pensamiento, mi entretenimiento;
aquello que anhelo, del amanecer al anochecer…
Porque aun si el desazón se muestra acá, ante mí:
esa tu sonrisa de oreja a oreja, de hoyuelo en hoyuelo,
nos rescata de la fricción de la vida y su vaivén.

Oh Mayra, mujer del misterio,
permíteme señorita, tus miradas, y la luz, en serio...
que a diestra y siniestra destellan, esos tus rutilantes ojos cafés.
Ellos que, sin querer, se han vuelto mi deber moral, de divisar, la felicidad…
Esa tu mirada, con ese par de soles cafés,  tu sonora mirada,
te asemejan a una luciérnaga, a la que no quiero dejar de ver…
Porque ella guía, en la penumbra, como lo haces tú.

Traes en tu esencia, de mujer linda, algo
de lo cual me ocupo y preocupo por indagar…
Sabes que a diario, cada resquicio del día, por tu caminar…
es el único anhelo, y en tu mirada me ocupo de navegar.
Esa tu indumentaria, Mayra agraciada, ya lo he pronunciado,
luce sin precedentes, te miras tal cual bella…
A cada momento, siempre espléndida, fulgurosa, radiante.

Has de saber, mujer del faro, que me hundo,
a cada vistazo, en tu mirada inabarcable…
Que la inmensidad de tu faz, causa mucho…
Ocasiona estrépito infinito en nuestro ser.

Y tú caminando lo iluminas todo cuanto existe
Incluso, el rincón más recóndito de nuestro alrededor.




Mario Polanco Santos.
2015.




jueves, 31 de diciembre de 2015

Carta III: "¿Qué es lo que hace que un Buen Profesor sea un buen profesor?

1. Los buenos profesores siempre son personas que conocen 
extraordinariamente bien su materia. Eso significa que dominan 
los conceptos principales de los temas que exponen, así como 
la historia y debates fundamentales de su especialidad. 
Los buenos profesores son eruditos y a partir de dicha erudición
son capaces de simplificar y aclarar conceptos complejos, pero además
también leen mucho sobre temas de disciplinas cercanas a la suya, de modo 
que tienen un conocimiento elevado sobre áreas de conocimiento 
aledañas a la propia. 

3. Los mejores profesores generan en la clase un entorno para el 
aprendizaje crítico. Para lograrlo, articulan su docencia de forma que sus 
alumnos se enfrenten a problemas importantes, atractivos o intrigantes. 
No les presentan solamente exposiciones planas o problemáticas, sino que
hacen ver que los temas que se tratan son debatibles, complejos, afectan 
a cuestiones importantes en la vida de las personas, etcétera. 
Incluso más: los buenos profesores deben mostrar a sus alumnos que 
hay temas y problemas abiertos en materia jurídica o en cualquier otra área del 
conocimiento, que llevan muchos años siendo discutidos sin que se haya llegado 
a una respuesta compartida o asentada. De hecho, hay que destacar que 
también les tocará a ellos enfrentar esos problemas e intentar dar con una respuesta.
Justamente el derecho es un tipo de conocimiento que permite abrir de forma 
permanente debates, planear problemas e intentar encontrar respuestas adecuadas. 
Eso es lo que hacen los buenos profesores. 

Doctor Miguel Carbonell Sánchez 
2014. 



lunes, 30 de noviembre de 2015

"Artículo 5° Constitucional"

El Artículo Quinto da a cualquiera
libertad de escoger legal faena,
elegir profesión, comercio, en plena
y misma libertad que no se altera,

mas tampoco este Artículo tolera
que no haya justa paga, porque ordena
que toda ocupación desencadena
una retribución justa y entera.

Contrato de Trabajo: sólo obliga
a prestar el servicio convenido
el tiempo que la Ley fije y nos diga,

con ese afán civil y trascendido,
pero sin menoscabo ni fatiga,
que a cada quien lo suyo es merecido.

Griselda Álvarez Ponce de León.

viernes, 23 de octubre de 2015

¿Qué se requiere para ser un buen Abogado?

En 1954, un niño de 12 años escribió una carta a Feliz Frankfurter, a la sazón uno de los Ministros más distinguidos de la Suprema Corte de los Estados Unidos, pidiéndole consejo para convertirse en un buen Abogado. 

La respuesta de Frankfurter se hizo famosa y aquí la reproducimos: 

Estimado Paul: Nadie puede ser un Abogado verdaderamente competente, a menos que sea un hombre culto. 
Si yo fuera tú, me olvidaría de toda preparación técnica de la Ley. 
La mejor manera de prepararse para la carrera de leyes es siendo una persona letrada. Solamente así puede adquirirse la capacidad de usar el idioma en el papel y en el discurso, con los hábitos de un pensamiento claro que sólo una educación liberal puede brindar. 
No es de menor relevancia para un Abogado el cultivo de su imaginación mediante la lectura de Poesía, la apreciación de grandes obras de arte, en su versión original o en reproducciones disponibles, y escuchar buena Música.
Llena tu mente con los frutos de las buenas lecturas; amplia y profundiza tus sentimientos a través de otros... en la medida en que te sea posible, los maravillosos misterios del universo...y despreocúpate de tu futura carrera.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

"a la reina Doña Isabel 2ª"

Serenísima reina, en quien se halla
lo que Dios pudo dar a un ser humano;
amparo universal del ser cristiano,
de quien la santa fama nunca calla;
arma feliz, de cuya fina malla
se viste el gran Felipe soberano,
ínclito rey del ancho suelo hispano
a quien Fortuna y Mundo se avasalla:
¿cuál ingenio podría aventurarse
a pregonar el bien que estás mostrando,
si ya en divino viese convertirse?
Que, en ser mortal, habrá de acobardarse,
y así, le va mejor sentir callando
aquello que es difícil de decirse.

Miguel de Cervantes Saavedra (1547- 1616)

martes, 11 de agosto de 2015

"Cuando te encontré"

Donde te encontré ha pasado algo,
cuando no soñé que fuera posible;donde te encontré ha crecido un árbol junto a un hondo lago de tibio cristal.

Donde te encontré ha surgido un valle
donde brilla un sol, donde canta un hombre;
Donde te encontré, donde tú me hallaste,
la noche es de estrellas, la luna es de mar.


Cuando te encontré, cada criatura era un sueño
que debía llegar con los buenos tiempos;
cuando te encontré nada conocía su función,
no había la canción con qué besar el viento.


Cuando te encontré todo era desconocido
y el mundo nació del amor que hicimos;
cuando te encontré aprendió la nube a pasar,
el ala a volar y el cielo a ser infinito.


Y lo que encontré se fue haciendo grande,
desbordando el mar, despertando el tiempo,
y tu corazón voló con el viento,
a veces en paz, a veces violento.


Y esto que encontré ya no era desconocido:
se hizo la canción que se había perdido.
No la perderé, ni la mayor riqueza arrancará
una concesión a este clamor repartido.


Y se encontrarán los del machete aguerrido
con el último héroe que hasta hoy se ha perdido.
Todos gritarán: - será mejor hundirnos en el mar
que antes traicionar la gloria que se ha vivido.



Silvio Rodríguez y Pablo Milanés 

sábado, 27 de junio de 2015

"Un Libro"

Apenas una cosa entre las cosas
Pero también un arma. Fue forjada
En Inglaterra, en 1604,
Y la cargaron con un sueño. Encierra
Sonido y furia y noche y escarlata.
Mi palma la sopesa. Quién diría
Que contiene el inferno: las barbadas
Brujas que son las parcas, los puñales
Que ejecutan las leyes de la sombra,
El aire delicado del castillo
Que te verá morir, la delicada
Mano capaz de ensangrentar los mares,
La espada y el clamor de la batalla.

Ese tumulto silencioso duerme
En el ámbito de uno de los libros

Del tranquilo anaquel. Duerme y espera.

JORGE LUIS BORGES

domingo, 17 de mayo de 2015

"Historia de Julieta según Fernando Delgadillo"

Antes de iniciar la siguiente canción voy a contarles una especie de historia, espero que no tengan prisa porque me lleva como cuatro horas terminar con ella. Resulta que bueno, pues, hace ya algún tiempo, la verdad es que tiene su tiempecito porque yo estaba en tercero de primaria, no tiene en realidad tanto, pareciera que sí, pero no.

Estaba yo en aquella ocasión, bueno, pues han de saber que yo era un niño que vivía muy lejos de la escuela, como vivía muy lejos y mis papás no me querían llevar a la escuela porque pues no me sabía ir porque había muchas calles y cruceros peligrosos que atravesar, entonces fue así como me metieron al servicio de transporte que tenía la escuela.

Como deberas vivía muy lejos, aproximadamente una hora para llegar de mi casa a la escuela y era el primer niño al que recogía el camión. Bueno, pues resulta que pasaba el camión por eso de las 6:00 de la mañana, tempranón, en Ciudad de México que es donde yo nací y estudié, si es que algo fui a hacer a la escuela. A eso de las 6:00 de la mañana era muy temprano y a veces todavía no salía el sol. Además de que en el invierno había heladas terribles. Y fue así como ese día en el autobús, un día como cualquier otro me sentaron a mí a una de las niñas que después que pasara el autobús por mí no fue a la escuela así que sentaron a Julieta conmigo. (Gritos del público) Yo también hubiera dado ese grito de haber sabido. Pero en realidad como yo tenía mucho frío ese día en un ademán caballeresco le dejé la ventana. Así le pasa ahorita a ella el frío y después en la tarde ya que haya templado más el día "a mí me toca en la tarde la ventana" le dije y ella no dijo nada, nada más se sentó. Así que fuimos a hacer ese recorrido y a la hora de llegar a la escuela, pues, cada quien se ocupó de sus actividades, terminando las clases yo llegué a ocupar mi ventana como me tenía merecido, pero cuál va siendo mi sorpresa que estaba ya ahí instalada Julieta en la ventana y además había puesto su mochila para que, pues para que lo demás vieran que "nada que ver".

A mí no me hubiera importando que no tuviéramos "nada que ver", lo malo era que me había dejado como 10 centímetros para sentarme. En esos asientos brevísimos de los autobuses escolares yo le dije: "¡Oye! ¡Quita tu mochila!" y se la empecé a jalar pero la Julieta estaba un poco más fuerte de lo que yo había pensado y ni siquiera moví la mochila. Así que bueno, ya me senté un poco incómodo pero para que los otros pues, no fueran a pensar que yo no era muy fuerte.

En fin, empezó a avanzar el autobús, Julieta disfrutando de la ventana y de su nuevo triunfo había abierto toda la ventana y estaba sacando primero el brazo, luego el brazo y la cabeza, luego los dos brazos y la cabeza, presumía, ¿no?, fanfarrona. Finalmente pues ahí un señor detuvo el autobús y regañó al chofer porque una niña se iba a caer, le dijeron. Regañaron a Julieta, yo no dejé de mostrarme muy complacido y sonriente, y estaba allí enfrente de ella tratando de que viera mi amplísima sonrisa. La hicieron que bajara su mochila al piso lo que me dio mi dignidad de mi asiento perdido de nuevo. Y ya pues empezó avanzar el autobús de nuevo, le cerraron su ventana y le dejaron sus buenos 10 centímetros para que allí recibiera toda la brisa de la tarde y bueno, en ese viaje del autobús rumbo a nuestras casa fue cuando el viento comenzó a colarse por ese intersticio de ventana y empezó a mover su pelo. Ella tenía el cabello negro y largo, y bueno empezó a mover el cabello de ella y a metérmelo en los ojos y a cosquillarme en las orejas y las mejillas y yo contrariamente, hermanos, a lo que yo hubiera querido empecé a sentir "rico".

Fue así como de repente yo volteaba a ver si ella lo estaba haciendo a propósito, y ella pues ponía cara de mensa como que no. Así después de un rato pues yo ya me dejé hacer, no sé, pero después de esa tarde todo lo que podía pensar era que la hermana de Julieta se enfermara más seguido para que la volvieran a sentar conmigo, porque, bueno, si hubiera alguien venido a preguntarme y yo hubiera tenido mucha confianza, yo si hubiera dicho que Julieta si me gustaba.


Fernando Delgadillo